demental94
demental94:

A LOS PIES DE TU CAMA
Hola, ¿cómo estás?¿sosegado y tranquilo?, pues… prepárate porque hoy no es una de esas noches en las que crees que irán como las demás.
Posiblemente te dispones ir a la cama a sumergirte en tu propio mundo; meditar, relajarte… Hasta allí todo bien, pero ¿que ocurriría si en lugar de sumergirte en tu propio mundo, te sumerges en otros?.
Quizás ya estés tumbado en la cama, con la intención de escuchar la radio, como sueles hacer habitualmente. Posiblemente hayas tropezado con ese programa sobre misterio que tanto te cautiva; sin embargo, te muestras escéptico cuando te introducen en el mundo de los espíritus. ¿De verdad crees que todo es producto de nuestra imaginación? ¿Te atreverías a comprobar si eres tan escéptico como tú piensas?.
Mira a tu alrededor. Supongo que te encuentras completamente a oscuras. ¡Ni se te ocurra encender la luz!, y si ya la tenías encendida… apágala. Vamos a comprobar hasta qué punto eres fiel a tus creencias. Hagamos un trato. Si eres capaz de no sentir miedo durante todo el relato, podrás ser libre y seguir sin creer en fantasmas, pero, de lo contrario, si en algún momento sientes que se te eriza el vello, tu pulso se acelera y un escalofrío invade tu cuerpo hasta el punto de quedarte totalmente inmóvil, amigo, entonces estarás condenado a creer en fantasmas para toda la vida. Te perseguirán allá donde vayas y no volverás a pensar como antes. ¿Te apetece que juguemos?.
Con la luz apagada, relájate y déjate llevar por mi voz, esta voz que atrapa tu mente. Estás tranquilo, relajado, sumergido en unos profundos pensamientos. La temperatura es agradable, ni frío, ni calor. Todo parece transcurrir con normalidad, ¡o eso crees!…
Mira hacia los pies de tu cama. Allí no hay nadie, pero… ¿No has sentido alguna vez la sensación de que alguien o algo te está observando fijamente con la intención de violentar tu tranquilidad? ¿Verdad que tienes el presentimiento de que algo está a punto de ocurrirte… y no precisamente agradable?.
No apartes la vista de allí. Observa durante unos momentos esa parte de tu cama. Quizás comiences viendo sus pequeñas manos, que se van apoyando a tus pies, unas manos blancas, muy pálidas y huesudas que se agarran a la cama con la intención de incorporarse. Luego distingues lo que parece ser una cabellera negra… ¿Qué será?, o mejor dicho, ¿quién será?… Imagínate sus ojos completamente blancos que te examinan fijando su mirada amenazante en la tuya, consiguiendo que empieces a sentir verdadero pánico. ¡Sí!, ¡está sucediendo, no es tu imaginación! ni se trata de un sueño. La angustia y el terror se están apoderando de tu mente y no eres capaz de dominar la situación. Te preguntas qué está ocurriendo. No logras entender qué puede ser aquello; tu inquietud te lleva a volver a observar lo inexplicable.
Espera… ¿Dónde está? ¡Ya no lo tienes a los pies de tu cama!; aunque… sigues notando su presencia, ¿verdad?. Te has dado cuenta de que no estás solo. Pero ¿a dónde ha ido?, ni siquiera te atreves a mirar a tu alrededor. Sientes pánico. Quizás llegando a este punto del relato ya hayas perdido el juego. Pero sigamos jugando un poco más. Notas unas vibraciones en el colchón, como si algo  se estuviese moviendo debajo de tu cama. Un ruido que proviene de allí abajo te alerta y sabes que hay algo escondido. Tienes la sensación de que de un momento a otro aquello saldrá de allí y se aparecerá ante ti.
Sin llegar a girar completamente tus ojos, sientes que alguien se encuentra a tu lado y te observa detenidamente, incluso puedes oír su respiración agitada; sin embargo no consigues verlo con total claridad. Sientes que su presencia está muy cerca, el pánico vuelve a apoderarse de ti. Quiere tocarte la cara pero… ¡no vayas a cubrirtela!, deja que haga lo que quiera. Si no lo haces, tu desenlace puede ser aún peor. Te sigue observando con rostro de desagrado. ¡No le gustas!, y se encuentra muy enfadado. Sientes que su mano está a punto de rozar tu cara. ¿Notas su frialdad? ¿Qué sientes? ¡Llegas a percibir el tacto de su mano? Lo tienes a tan sólo unos centímetros de ti, por lo visto, quiere llevarte con él y aunque no lo creas, estás a punto de formar parte de su intrigante y escalofriante mundo…
¡Tranquilo! Todo ha terminado. Tomémonos un descanso. Ya puedes encender la luz, si es que te atreves. Posiblemente ahora estés pensando que a pesar de haberte dejado llevar por la sugestión, y haber pasado miedo, sigues sin creer en fantasmas. Los fantasmas sólo están en tu mente. Pero… yo ahora quiero mi parte del trato. Eso fue lo que acordamos. Has sentido miedo y ahora te perseguirán allá donde vayas. Estás condenado a creer en fantasmas. ¿O sigues sin creer en ellos? Entonces, ¡a quién pertenece esta voz, que durante todo el relato, a dominado tu mente?.

demental94:

A LOS PIES DE TU CAMA

Hola, ¬Ņc√≥mo est√°s?¬Ņsosegado y tranquilo?, pues‚Ķ prep√°rate porque hoy no es una de esas noches en las que crees que ir√°n como las dem√°s.

Posiblemente te dispones ir a la cama a sumergirte en tu propio mundo; meditar, relajarte‚Ķ Hasta all√≠ todo bien, pero ¬Ņque ocurrir√≠a si en lugar de sumergirte en tu propio mundo, te sumerges en otros?.

Quiz√°s ya est√©s tumbado en la cama, con la intenci√≥n de escuchar la radio, como sueles hacer habitualmente. Posiblemente hayas tropezado con ese programa sobre misterio que tanto te cautiva; sin embargo, te muestras esc√©ptico cuando te introducen en el mundo de los esp√≠ritus. ¬ŅDe verdad crees que todo es producto de nuestra imaginaci√≥n? ¬ŅTe atrever√≠as a comprobar si eres tan esc√©ptico como t√ļ piensas?.

Mira a tu alrededor. Supongo que te encuentras completamente a oscuras. ¬°Ni se te ocurra encender la luz!, y si ya la ten√≠as encendida‚Ķ ap√°gala. Vamos a comprobar hasta qu√© punto eres fiel a tus creencias. Hagamos un trato. Si eres capaz de no sentir miedo durante todo el relato, podr√°s ser libre y seguir sin creer en fantasmas, pero, de lo contrario, si en alg√ļn momento sientes que se te eriza el vello, tu pulso se acelera y un escalofr√≠o invade tu cuerpo hasta el punto de quedarte totalmente inm√≥vil, amigo, entonces estar√°s condenado a creer en fantasmas para toda la vida. Te perseguir√°n all√° donde vayas y no volver√°s a pensar como antes. ¬ŅTe apetece que juguemos?.

Con la luz apagada, relájate y déjate llevar por mi voz, esta voz que atrapa tu mente. Estás tranquilo, relajado, sumergido en unos profundos pensamientos. La temperatura es agradable, ni frío, ni calor. Todo parece transcurrir con normalidad, ¡o eso crees!…

Mira hacia los pies de tu cama. All√≠ no hay nadie, pero‚Ķ ¬ŅNo has sentido alguna vez la sensaci√≥n de que alguien o algo te est√° observando fijamente con la intenci√≥n de violentar tu tranquilidad? ¬ŅVerdad que tienes el presentimiento de que algo est√° a punto de ocurrirte‚Ķ y no precisamente agradable?.

No apartes la vista de all√≠. Observa durante unos momentos esa parte de tu cama. Quiz√°s comiences viendo sus peque√Īas manos, que se van apoyando a tus pies, unas manos blancas, muy p√°lidas y huesudas que se agarran a la cama con la intenci√≥n de incorporarse. Luego distingues lo que parece ser una cabellera negra‚Ķ ¬ŅQu√© ser√°?, o mejor dicho, ¬Ņqui√©n ser√°?‚Ķ Imag√≠nate sus ojos completamente blancos que te examinan fijando su mirada amenazante en la tuya, consiguiendo que empieces a sentir verdadero p√°nico. ¬°S√≠!, ¬°est√° sucediendo, no es tu imaginaci√≥n! ni se trata de un sue√Īo. La angustia y el terror se est√°n apoderando de tu mente y no eres capaz de dominar la situaci√≥n. Te preguntas qu√© est√° ocurriendo. No logras entender qu√© puede ser aquello; tu inquietud te lleva a volver a observar lo inexplicable.

Espera‚Ķ ¬ŅD√≥nde est√°? ¬°Ya no lo tienes a los pies de tu cama!; aunque‚Ķ sigues notando su presencia, ¬Ņverdad?. Te has dado cuenta de que no est√°s solo. Pero ¬Ņa d√≥nde ha ido?, ni siquiera te atreves a mirar a tu alrededor. Sientes p√°nico. Quiz√°s llegando a este punto del relato ya hayas perdido el juego. Pero sigamos jugando un poco m√°s. Notas unas vibraciones en el colch√≥n, como si algo ¬†se estuviese moviendo debajo de tu cama. Un ruido que proviene de all√≠ abajo te alerta y sabes que hay algo escondido. Tienes la sensaci√≥n de que de un momento a otro aquello saldr√° de all√≠ y se aparecer√° ante ti.

Sin llegar a girar completamente tus ojos, sientes que alguien se encuentra a tu lado y te observa detenidamente, incluso puedes o√≠r su respiraci√≥n agitada; sin embargo no consigues verlo con total claridad. Sientes que su presencia est√° muy cerca, el p√°nico vuelve a apoderarse de ti. Quiere tocarte la cara pero‚Ķ ¬°no vayas a cubrirtela!, deja que haga lo que quiera. Si no lo haces, tu desenlace puede ser a√ļn peor. Te sigue observando con rostro de desagrado. ¬°No le gustas!, y se encuentra muy enfadado. Sientes que su mano est√° a punto de rozar tu cara. ¬ŅNotas su frialdad? ¬ŅQu√© sientes? ¬°Llegas a percibir el tacto de su mano? Lo tienes a tan s√≥lo unos cent√≠metros de ti, por lo visto, quiere llevarte con √©l y aunque no lo creas, est√°s a punto de formar parte de su intrigante y escalofriante mundo‚Ķ

¬°Tranquilo! Todo ha terminado. Tom√©monos un descanso. Ya puedes encender la luz, si es que te atreves. Posiblemente ahora est√©s pensando que a pesar de haberte dejado llevar por la sugesti√≥n, y haber pasado miedo, sigues sin creer en fantasmas. Los fantasmas s√≥lo est√°n en tu mente. Pero‚Ķ yo ahora quiero mi parte del trato. Eso fue lo que acordamos. Has sentido miedo y ahora te perseguir√°n all√° donde vayas. Est√°s condenado a creer en fantasmas. ¬ŅO sigues sin creer en ellos? Entonces, ¬°a qui√©n pertenece esta voz, que durante todo el relato, a dominado tu mente?.

petite-lenore
Me enamor√© de un √°ngel de alas negras, de delicada piel, de labios sabor ceniza. Me enamor√© de un √°ngel ca√≠do, destruido, vencido, sin fe, sin armon√≠a, me obsesione de su sabidur√≠a, de sus largas pesta√Īas que me proteg√≠an de las ventiscas. Me enamor√© de un fantasma, de un vampiro, de un zombie, de un demonio, Me enamor√© de un ser irreal‚Ķ De alguien, que muy en el fondo, sab√≠a amar.
La Mort. Daniela Trejo (via petite-lenore)
somospandaspordentroyporfuera

Entonces decidi jugar con aquella muñeca de trapo que era de mama antes de morir, estaba lloviendo, me acerco a la ventana, tengo miedo, hasta que oigo el sonido de la puerta, decido esconderme debajo de mi cama, el estaba loco, recuerdo esa mañana gris, entro a mi cuarto y registro mis cosas, el queria buscar algo, ese algo era yo, vi sus pies moverse de un lado al otro hasta que se quedo parado, como si pensara… se agacho, empece a llorar, y su cara psicópata encontró mi ojos y me jalo, me hablaba con ternura, yo solo lloraba, me abrazaba tan fuerte que pensé que no respiraba, vi su mirada era aterradora, me arrojo al piso y me dijo: pequeña niña tienes que entenderme, no te hare nada malo, soy tu padre, recuerdas. Yo cerré mis ojos, no quería pensar, no habia salida, era mas fuerte que yo, asi que solo desvie mi mente del dolor y el sufrimiento, pense en caballos, yo amaba a los caballos, ¿que niña de 10 años no ama a los caballos?. Han pasado 6 años y mi hijo y yo somos una familia feliz, a pesar de que corremos para que el, no nos encuentre…

somospandaspordentroyporfuera:

                                                  -Aurora Boreal.